En nuestro taller de hilados, cada nueva fibra llega cuando el proceso está listo. No responde a un calendario ni a una necesidad comercial inmediata, sino al tiempo que requiere el trabajo en pequeña escala: probar, escuchar, ajustar.
Así nace Merino de la Patagonia Superfine, una nueva línea que se suma a la familia de Merino de la Patagonia y amplía el universo de fibras que trabajamos en el taller.
Se trata de una lana merino especialmente fina, pensada para proyectos delicados y prendas que se usan en contacto directo con la piel. Su suavidad y ligereza, junto con su comportamiento en las agujas, proponen una experiencia de tejido más sensible y precisa, sin perder estructura ni definición.
Merino de la Patagonia Superfine se hila en pequeños lotes en nuestro taller. Como siempre les contamos, esta escala de trabajo nos permite cuidar cada etapa del proceso, preservar las cualidades naturales de la fibra y custodiar la trazabilidad desde el origen, desde el campo hasta la madeja.
Quiero destacar que la línea mantiene los mismos criterios de diseño, bienestar animal, trazabilidad y origen regenerativo verificado que definen a Merino de la Patagonia.
Es una continuidad del mismo camino y, al mismo tiempo, una oportunidad de avanzar hacia fibras más finas y procesos productivos más complejos, siempre dentro de la escala y los valores que sostienen nuestro trabajo.
En noviembre presentamos un anticipo: dos dúos de colores especialmente pensados para acompañar el chal Bosque Mediterráneo de Juana Román, patrón oficial de Barcelona Knits 2025, una propuesta que fue recibida con entusiasmo tanto en Argentina como en el festival.
Hoy Merino de la Patagonia Superfine se incorpora como una nueva línea, y es el resultado de un diseño de hilados pensado en cada detalle, desde la fibra hasta la experiencia de tejido, y de un compromiso con materiales nobles, técnicas tradicionales y una forma de producir consciente, que busca equilibrio entre innovación, entorno y comunidad.
Que tengan una bella semana,
Cecilia 🌿


