Durante nuestro paso por Barcelona vivimos un encuentro que merece su propio capítulo: la visita al Consulado Argentino en Barcelona junto a Juana Román, diseñadora del patrón oficial de Barcelona Knits 2025.
Para nosotros fue una ocasión muy especial, no solo por lo que representa ese espacio, sino también por la posibilidad de compartir allí algo de la esencia de HUANACO: fibras naturales, producción en pequeña escala, cuidado por el origen y una forma de hacer que busca generar impacto positivo desde cada madeja.
Nos alegró especialmente el interés mostrado por las autoridades del Consulado hacia el trabajo que venimos desarrollando. Durante el encuentro pudimos compartir no solo nuestro recorrido, sino también el motivo de nuestro viaje a Barcelona: participar de uno de los eventos de tejido más importantes de la ciudad, que reúne a tejedoras, diseñadoras y proyectos textiles de distintos puntos de Europa. En ese contexto, fue muy valioso poder contar desde dónde hacemos lo que hacemos y qué lugar ocupan en nuestro proyecto las fibras naturales, la pequeña escala y el acompañamiento al diseño independiente.
En el encuentro también participaron Mariana y Carolina, dos diseñadoras argentinas que presentaron sus diseños en el festival. Su presencia sumó una dimensión muy valiosa, porque hizo visible algo en lo que creemos profundamente: que el hilado no termina en la madeja, sino que se proyecta en las ideas, en las manos y en los procesos creativos de quienes diseñan con él.
Desde HUANACO acompañamos ese recorrido a través de un programa de apoyo al diseño independiente, con el que buscamos impulsar nuevos procesos creativos y dar lugar a proyectos que compartan nuestros valores. En ese sentido, este encuentro fue una hermosa muestra de ese trabajo: creadoras argentinas, diseños presentados en un contexto internacional e hilados que viajan, abriendo caminos para seguir tejiendo comunidad.
Llevar nuestra voz y nuestra forma de trabajar a un espacio como el Consulado Argentino en Barcelona fue, para nosotros, una experiencia profundamente significativa. Un recordatorio de que, aun lejos del taller, seguimos construyendo vínculos entre territorios, oficios e historias que se encuentran alrededor del tejido.
